IV CONGRESO NACIONAL DE FIBROSIS QUÍSTICA

 

ANTIBIOTERAPIA DOMICILIARIA

Dña. Concha López Ramos ATS y Dr. Fco. Javier Dapena Fernández

Unidad de Fibrosis Quística. Hospital Universitario Virgen del Rocío

 

 

 

Los enfermos con fibrosis quística requieren ciclos de antibioterapia frecuentes para el tratamiento de la infección del aparato respiratorio. Cuando en la infección está implicada el germen Pseudomonas aeruginosa, sólo disponemos de una familia de antibióticos por vía oral eficaces contra esta bacteria, las quinolonas ciprofloxacino y ofloxacino; aunque está por determinar la efectividad del uso de los macrólidos de forma continuada durante 3-6 meses. Las quinolonas no se deberían usar más de 15 días seguidos ni tampoco repetir el tratamiento en un plazo inferior a 3 meses, con el fin de evitar la aparición de resistencias. Por lo tanto, la utilización de antibióticos anti- Pseudomonas por vía intravenosa (iv) se hace necesario. Tratamientos de 15 a 21 días y repetidos cada 3-4 meses en régimen hospitalario deterioran significativamente la calidad de vida de los pacientes. La alternativa al tratamiento iv hospitalario es el tratamiento domiciliario.

La buena  aceptación de la antibioterapia domiciliaria por parte de los pacientes y familiares, la experiencia en el cuidado de su enfermedad y el rechazo al ingreso hospitalario, nos han obligado a utilizar nuestros escasos recursos para llevar a cabo una antibioterapia iv en el domicilio del paciente, que ha resultado eficaz y con escaso número de complicaciones.

 

SELECCIÓN DE LOS PACIENTES

Aquellos enfermos que necesiten antibioterapia intravenosa y que estén de acuerdo con llevarla a cabo en su domicilio son  considerados como candidatos:

1.      si la exacerbación respiratoria es de leve a moderada

2.      si se consigue canalizar una vía venosa periférica.

3.      si no hay antecedentes de alergia a los antibióticos que se van a utilizar.

4.      si el domicilio del enfermo reúne unas condiciones mínimas de higiene: tener un frigorífico para el almacenamiento de los antibióticos, facilidades para el transporte, electricidad, agua corriente y un servicio de urgencia cercano.

 

EDUCACIÓN DEL PACIENTE Y LA FAMILIA

Una vez que el enfermo se considera que cumple los requisitos para ser candidato para antibioterapia iv domiciliaria, comienza la enseñanza cuidadosa y con paciencia de cada uno de los pasos a realizar. Se instruye tanto al propio enfermo como a la persona que se vaya a encargar de ayudarle, preferiblemente la madre, el padre o ambos, sobre la preparación del antibiótico en la bomba de infusión y el manejo de la vía venosa.

 

PASOS A SEGUIR

1.      Explicación del tratamiento a realizar: el por qué de la antibioterapia y resultados a conseguir; nombre, dosis y frecuencia de los antibióticos; y resaltar la importancia de cumplir el horario de perfusión planeado.

2.      Higiene: lavado de manos antes de manipular los antibióticos y la vía venosa, y limpieza de la superficie sobre la que se  vaya a realizar (paño limpio o estéril).

3.      Preparación de la solución con el antibiótico: en nuestra Unidad de FQ utilizamos las bombas de infusión tipo elastómero Intermate® de la casa Baxter. Intermate200® permite el paso de 100 cc de solución antibiótica en 30 minutos y Intermate250®, 250 cc de solución en 60 minutos. La elección de estas bombas es por su fiabilidad en el tiempo de perfusión predicho, porque son sencillas de manipular y son desechables. La utilización de Intermate200® o de Intermate250® depende de la cantidad de antibiótico a diluir para obtener una solución que sea lo menos agresiva posible para las paredes de la vena. Se preparan las bombas necesarias para el día, se almacenan en el frigorífico y se sacan 1 a 2 horas antes de la perfusión para que adquieran la temperatura ambiente.

4.      Canalización y cuidados de una vía periférica: se canaliza una vena, preferiblemente, en la cara interna del antebrazo utilizando un catéter periférico de calibre 22G. Se adapta una llave de tres vías a la boca del catéter para evitar al máximo su movilización en el interior de la vena cuando se manipula. Se deja una pequeña cantidad de heparina (0.02cc de heparina y suero salino fisiológico hasta completar 1cc de solución) en el interior del catéter, para evitar la coagulación de la sangre en su interior durante el tiempo que no se utiliza y se cierra con un tapón Luer-Lootâ.

5.      Comprobación de que la lección ha sido aprendida: el familiar o la persona que ayuda al enfermo debe de realizar personalmente todo el proceso de la preparación de la solución a prefundir y la técnica de perfusión supervisado por la enfermera/o. Si el resultado del aprendizaje no es satisfactorio, se volverá a repetir la explicación de todo el proceso y si no se consigue mejorar, se retirará la indicación de tratamiento en domicilio y se decidirá llevar a cabo dicho tratamiento en el hospital.

6.      Explicación de los problemas más comunes con la vía venosa periférica y aconsejar la consulta telefónica o por videoconferencia ante las dudas que surjan.

 

MONITORIZACIÓN Y CONTROLES

A.     Antes y tras el ciclo de antibioterapia se evalúa la función pulmonar (se repite cada 7 días), hemograma, nefrotoxicidad (función renal, orina simple y b2microglobulina en orina), cultivo de esputo y ototoxicidad (se repite 1-2 veces al año).

B.     Los niveles de aminoglucósidos (pico y valle) se determinan a las 48 horas del inicio del tratamiento y si, según los resultados, es necesario ajustar la dosis, se repite de nuevo el estudio de los niveles.

C.     Vía abierta telefónica en ambas direcciones Unidad de FQ-paciente y por videoconferencia en pacientes seleccionados.

 

PERSONAL SANITARIO NECESARIO

Un médico, una/o enfermera/o y un/a auxiliar de clínica.

 

           

 

ANTIBIÓTICOS UTILIZADOS

En la mayoría de los ciclos de antibioterapia domiciliaria controlados en la Unidad de FQ del Hospital Universitario Virgen del Rocío, se utilizaron dos antibióticos, un beta-lactámico (ceftazidima, cefepime y meropenen fueron los más frecuentemente prescritos) y un aminoglucósido (tobramicina).

 

 

 

Bibliografía seleccionada:

 

“Treatment of pulmonary exacerbation of cystic fibrosis” (Capítulo II)y “Consensus conference on home therapy” (Apéndice X). En: Clinical Practice Guidelines for Cystic Fibrosis 1997 Cystic Fibrosis Foundation. 6931 Arlington Road. Bethesda Maryland 20814.

 

Organisation of CF services: from national levels of care to home care. En: CM Hill ed. Practical Guidelines for Cystic Fibrosis Care. Londres: Churchill Livingston; 1998. pp.1-12.

 

Döring G, Conway SP, Heijerman HGM, Høiby N, Smyth A, Touw DJ, for the Consensus Committee. Antibiotic therapy against Pseudomonas aeruginosa in cystic fibrosis: a European consensus. Eur Respir J 2000; 16: 749-767.

 

Antelo MC, Barrio MI y Martínez MC. Afectación respiratoria en el niño con fibrosis quística. En: FJ Dapena ed. Fibrosis quística. Atención integral, manejo clínico y puesta al día. Salobreña (Granada): editorial Alhulia, s.l.; 1998. pp. 159-84.